domingo, octubre 10, 2010

Maquinaria Festival 2010

No digamos que me moría por ir al Maquinaria Festival 2010. Ni siquiera lo había promocionado y el cartel de bandas no me llamaba particularmente la atención con la excepción de Cavalera Conspiracy y El Otro Yo. La primera banda por onda y estilo y la segunda porque se trataba de esas bandas que simplemente me gustan aunque no sean del estilo que más escucho. Canciones como "La Música", "Melodías Vibradoras" y "No me Importa Morir", todas del disco Abrecaminos siempre me han agradado. De hecho  "No Me Importa Morir" era la canción que estaban tocando a eso de las cuatro de la tarde justo cuando hacía ingreso al Club Hípico. Y no es que me haya decidido ir a última hora, ¡sino que me invitaron a última hora!, gesto que agradezco de verdad, porque un hueón que tiene una página que osa llamar "Recitales en Chile" no puede faltar de un evento de esta magnitud independientemente de que si las bandas en cartel son del agrado o no del hueón que escribe, o sea yo. Además, siempre agradezco las oportunidades que se me dan para ampliar mi espectro musical. Escuchar mucho de todo es como el prerrequisito para pararse y escribir sobre música, y por otro lado, simplemente cambiar de onda un rato hace bien para no quedarse pegado en un solo estilo.

Cuando llegué al recinto se veía mucha gente y según las noticias fueron cuarenta mil las personas que acudieron a este evento que incluía diecinueve agrupaciones de los más diversos estilos y ondas. Dos escenarios eran para las atracciones de mayor renombre y un tercero y por donde pasarían el mayor número de artistas congregaría a lo más "underground", por decirlo de alguna manera. En este escenario se presentaron nombres que ni en pelea de perros había escuchado, tales como "Matenlo", "Movimiento Original", "Rahzel", "Reactable Live!", "Erol Alcan", y "Cansei de ser Sexy", por nombrar algunos. Mientras esperaba la presentación de Linkin Park me fui a dar una vuelta al escenario donde estos nombres se estaban presentando y en ese momento Erol Alcan estaba haciendo su show. Este compadre es un DJ inglés y no más de doscientas personas estaban viéndolo. De hecho el escenario pequeño destacó por el poco público que congregó. Pero eso no es de extrañar puesto que obviamente el 99% del público apostaría por las agrupaciones más populares y conocidas. Por otro lado, este escenario era el menos roquero y el más electrónico.

Pero antes de todo eso vi la presentación de Cavalera Conspiracy en el escenario del medio. Esta banda la componen los hermanos Max e Igor Cavalera, conocidos mundialmente por ser los fundadores de Sepultura, y dos músicos más. Han editado un solo disco, Inflikted, que sorprende por lo bueno que es y porque es como una vuelta a la mejor época de Sepultura y desde luego tocaron muchas canciones de esa placa más, como no, "Troops of Doom", "Refuse/Resist", "Attitude" y "Roots Bloody Roots", todas canciones de Sepultura. Roots Bloody Roots fue la que mejor se recibió por el público e incluso hubieron unos cuantos mosh que demostraron que Cavalera Conspiracy tenía sus cuantos seguidores fieles. Y habiendo sido la única presentación en todo el festival que pudiera catalogarse derechamente "metalera" fue una lástima que no sonara con la potencia que merecía. Faltó más power, power que no le faltó a Queens of the Stone Age, quienes se presentaron en el mismo escenario luego de Cavalera Conspiracy y después de más de una hora de espera. A Queens los cachaba muy poco, pero tenía buenos referentes, pero nunca me hubiese imaginado lo geniales que eran en vivo. Además que sonaron increíblemente bien. Potente, rockanrolero, vacilable, y con groove hasta decir basta, no tuvieron problemas para cautivar incluso hasta los más escépticos, como yo. Buenos los compadres, sin lugar a dudas. A mí me sorprendieron. Lejos, lo mejor que vi en este festival.

Luego de la sobredosis roquera de Queens of the Stone Age me fui a ver el show de Pixies, que es otra banda de renombre y que sé tiene muchos seguidores. Vamos a cachar a Pixies, me dije a mi mismo, y partí a Pixies, que tocaba en otro escenario. Dispuesto a apreciar lo que tenían que ofrecer, estuvo media hora viéndolos. Pero aquí simplemente no enganché. La banda es muy original y tiene su propio estilo, pero a mí no me dicen nada. Cuestión de gustos no más. De todas maneras miles y miles de personas quedaron fascinados con ellos. Cada loco en su onda no más y bien pues.

Después de salir de Pixies me fui a pasear y a comprar algo para comer porque estaba cagado de hambre y esperé pacientemente que empezara Linkin Park. Estos compadres no me mataban, pero quería salir del empacho y ver cómo era su show. Curiosidad más que genuino interés era lo que me movía a quedarme a esperar, aunque debo reconocer que el primer disco de Linkin Park, Hybrid Theory, llegó a interesarme en su época. De ahí para adelante le perdí la pista la banda. La mezcla entre rap y metal que elaboraron en ese disco era interesante en sí, pero a la vez Hybrid Theory tenía excelentes canciones y sin lugar a dudas tocarían algunas en su show. Y así fue. No faltó "Crawling", por ejemplo, ni "One Step Closer" ni tampoco "Papercut". Esas son las canciones que más me gustan de Hybrid Theory, así que puedo decir que quedé contento con Linkin Park. Del resto del setlist anduve bien perdido ya que como bien dije, le perdí la pista a la banda hace rato, pero independientemente de aquello, me llamó la atención lo bien que sonó el show, demasiado bien, a mi juicio, como si algo de playback hubiese sido utilizado, porque en realidad no me podía convencer de que los dos vocalistas pudiesen emular tan bien las canciones y hacer que sonaran igual que en el disco. Demasiada perfección a mi parecer como para ser absolutamente genuina. Además, ya han pasado diez años desde Hybrid, y es imposible que en 10 años las voces no hayan sufrido cambios. No digo que Linkin no haya cantado, sino que lo más probable es que hayan recibido algún tipo de ayuda tecnológica. Puedo estar equivocado y estar hablando puras huevadas, pero el asunto es que tanta perfección me pareció sospechosa.

Finalizado Linkin Park hice retiro del recinto. No me quedé para Incubus, que realmente no me motivaban lo suficiente. Si se hubiese tratado de los otros Incubus, o sea de la banda americana thrash metal de principios de los noventa, ¡de más me quedo!, pero no, eran los Incubus poperos. Quizás de no haber estado más cansado que la cresta me hubiese quedado, pero bueno, ¡para la otra!